Por: Juan Carlos Cuya Velarde

Por: Juan Carlos Cuya Velarde
muchas historias entretejidas...olvidadas...perdidas

Tras el silencioso recorrido del capullina...se van tejiendo y contando historias en secreto pecado.

Por: Juan Carlos Cuya Velarde


miércoles, 1 de septiembre de 2021

EL VENDEDOR DE RELOJES UN FANTASMA EN ITE

 

A inicios de la década de los setenta, aproximadamente en 1972, ocurrió en el apacible valle de Ite -perteneciente a la provincia de Tacna- un hecho inusitado, de esos que no son posibles de explicar por quienes lo presenciaron. El lugar del suceso se encuentra ubicado exactamente en el sector denominado Pampa Baja, en la chacra de don Salomon Velarde Manrique; cuya extensión se encuentra cercana a la costa y desde donde es posible ver los barcos navegando como pequeños navíos de juguete que aparecen y desaparecen en el horizonte.

Una mañana de un domingo cualquiera, en el que la familia Velarde se encontraba atendiendo las tareas del hogar pendientes, alejada de los trabajos del campo, apareció ante ellos un extraño visitante.  Era un hombre alto, de tez morena, de cabello corto y rizado, entre negro y cano, lo que hacía presumir que se trataba de una persona de poco más de 50 años. Vestía una sencilla camisa celeste y un pantaloncillo por demás inusual, y al decir esto nos referimos a lo corto de los mismos, semejantes a los pantalones de un pirata. Pues solo alcanzaban a cubrir parte de sus piernas, dejando al desnudo sus tobillos, que eran la antesala a sus pies descalzos. 

Se presento señalando que era de Panamá y que el barco en que viajaba había naufragado frente a estas costas. “No tengo nada, lo he perdido todo. Lo único que tengo, es esto”, les dijo.  Al instante, saco una bolsa que llevaba cargando en unas de sus manos. Parecía ser un pequeño saquillo, cuyo contenido, no era otro que diversos y bellos relojes, brillantes como el oro.

“Me gustaría venderlos, los doy muy baratos”, señaló. El precio era realmente cómodo. Don Salomon, extrañado por los sucesos, al igual que su esposa, Zoila, su hijo Raul y sus pequeñas hijas Nancy y Maria Elena, no dudo en ayudar al extraño y en comprar algunos de los relojes ofrecidos.

Hecho el trato, el hombre pregunto cómo podría hacer para tomar un medio para llegar a la ciudad más cercana. Le informaron que en Ite solo pasa un carro algunas veces por semana con destino a Tacna. Pero, que si deseaba podía dirigirse camino arriba, en donde encontraría el sector llamado Pampa Alta y en el que podría hallar quien lo lleve a Tacna.

El extraño visitante agradeció la ayuda y la información, partiendo sobre el camino señalado.  Doña Zoila, apenada por el hecho, inquirió a su esposo: "¿Por qué no les has comprado todos los relojes? Están baratos y ese hombre necesita ayuda" Las hijas, en coro, replicaron, “si papá cómprale todos los relojes”. 

Vayan a buscarlo entonces! -contesto don Salomón-, debe estar muy cerca en el camino", y corrieron las niñas junto a su hermano mayor a buscar al forastero. El camino era único, así que pronto lo encontrarían, pero por mas que lo buscaron, no pudieron dar con él. Don Salomón pregunto a sus vecinos si lo habían visto, con resultado negativo. Poco después preguntó en el pueblo si había llegado un hombre extraño buscando un carro para Tacna, y la respuesta fue la misma. Nadie ha visto al hombre.

Lo cierto es que aquel hombre apareció y desapareció de la casa de los Velarde como un fantasma. Los relojes, por seguro, no fueron una ilusión: las niñas y la familia disfruto de ellos durante mucho tiempo. Nunca supieron si quizás tenían un tesoro en sus manos o si en verdad el extraño vendedor de relojes era o no un fantasma.

Esta historia la he contado tal y como me la contó mi madre, Doña Maria Elena Velarde Herrera. La chacra de los Velarde aun existe, así que quizás un día volvamos a ver al forastero de vuelta.

Autor: Juan Carlos Cuya Velarde

imagen: Tomada del facebook de la Municipalidad distrital de Ite. Créditos a su autor.

Publicado en diario "Sin Fronteras", en Tacna al 31 de agosto del 2021.

 

 

 

lunes, 19 de julio de 2021

sueño de una noche de verano


Sueño de una noche de verano



"Y un día la luz entro por mis ojos y me hizo entender que pase lo que pase...siempre se puede volver a empezar. Son cosas extrañas las que pasan, a veces ni siquiera las podemos  entender. Pero pasan...dedicada a todos los Aries. Volviendo a vivir...porque basta un segundo para resucitar y mucho tiempo para morir."

Recuerdo, haber visto alguna vez la película sueño de una noche de verano (inspirada en el libro de William Shakespeare)  y quede fascinado con todo aquello. Hoy sin quererlo y sin siquiera imaginarlo: "creo, que viví mi propio sueño de verano".

Fue tan extraño todo aquello (...) me movieron el mundo completo y por una noche mi corazón volvió a latir a mas de 100 pulsaciones por segundo. De la misma manera que late el corazón de un ser que ha amado.

Aún no entiendo como paso todo aquello y de seguramente ella tampoco. Imagino que aun se preguntara ¿qué paso? Y de seguramente aun no tiene respuestas. Pero a pesar de que sé: que quizás no la veré nunca más, permítanme  decir que fue el sueño más bello de mi vida.

Aquel encuentro logro que saliera  del sub mundo en que vivía y como una ráfaga violenta mi alma volvió a la vida. Aunque solo fuera un sueño o aunque solo durara un instante, basto para que todo aquello sucediera.

Mi vida se encontraba resguardada en la mazmorra más alta del pico más lejano del reino de los  mortales  y debía estar ahí hasta   el instante que mis pulsaciones entendieran que había llegado la calma para su existencia y que el amor lograra rescatarlo del reino de las almas que vagan  en las  gobiernos del dios hades. 

Pero quizás sin que lo sepa, aquella mujer logro lo inimaginable. Hizo lo que nadie pudo en todo este tiempo y lo mejor de todo sin siquiera intentarlo. Logro romper aquel nombre lacrado con mi sangre, que impedía día tras día que  la luz entrara a  mis ojos ya deslucidos por la oscuridad del vil olvido y del lastimero silencio. Aquella mujer logro rescatarme de mi interminable viaje por los infiernos del sabio Virgilio.

 Y no fue con  guerra que lo logro, sino simplemente con  la luz de su mirada. Aquello basto para romper aquel  sello cancerbero y en un haz de vida escribir  nuevamente la palabra  felicidad en mi piel,  con su dulce aroma. Gracias a ello, aquella vida, es por fin vida.

Como dije al principio, se que quizás no la vuela a ver mas y entiendo todo aquello. Por cuanto todo ello pudo ser simplemente un traspié del destino, un error en los planes de dios o simplemente la travesura del dios Vaco. Pero saben (…) le  agradezco el haber aparecido en mi vida,  como el ángel que trae la buena nueva y luego simplemente parte dejando atrás el mensaje de dios. 

Y es que me dejaste el mensaje más importante. Me susurraste al oído que  aun puedo amar, que aun soy dueño  de mi vida. Que a pesar de que todo te diga que no se puede, yo si puedo y que ya no hay razón para llorar por la doliente ausencia de quien ya jamás regresara. Me dijiste en silencio, no te preocupes y vuelve a vivir que yo te doy la vida para que hagas con ella lo mejor que puedas hacer.

Me enamore en un instante  de aquellos ojos que acompañan simétricamente  esa sonrisa perfecta, que sueles regalarle al mundo. Me enamore de lo dulce de tu labios y de la forma en que te sonrojas al hablar.  Me enamore de ti mujer y no me duele haberlo hecho, aunque solo durara unos segundos.

No puedo negar que siento no haberla conocido mejor, el no haber podido saber los secretos que escondía bajo su silencio. El no haber escuchado  cada una de sus historias, como el mejor oidor de las  mil y una noches del enigmático desierto. Pero sobre todo me hubiera gustado quedarme: prendido de su cintura. Como si  quisiera sujetarme de ella  por siempre. 

No recuerdo a ciencia cierta todo lo que paso, pero me queda un recuerdo impregnado en el desvarió de mi memoria. Recuerdo que en un instante la mire a los ojos y le dije que quería amarla por siempre. En aquel momento note como las niñas de sus ojos crecieron  ante lo dicho  y creo que no termino  de entender lo sincero de aquellas palabras.

Sé que no leerá quizá  este recuerdo de una noche de verano, pues prefiero guardarlo  para el momento indicado. Cuando despierte de este sueño y para cuando este lo suficientemente lejos como para no entender lo que me paso.

Solo me queda darle gracias a dios por aquel sueño de verano que me regalo y pedirle fuerzas para poder llegar a la siguiente oportunidad que me toque volver a intentar amar.

Gracias por el dulce deseo de vivir que me regalaste en este sueño de verano y sobre todo gracias por la luz que me diste.


 el fenix




martes, 6 de octubre de 2020

Gloria al gran almirante Grau

A pesar del tiempo transcurrido, hay un nombre que no ha sido olvidado en la memoria de los peruanos. Aquel nombre no es otro que el de Miguel Grau. 
Sobre Grau se ha escrito extensamente, es un personaje epónimo en el Perú y el mundo. Su historia no es solo parte de la historia del Perú sino de la vida de los peruanos. Todos hemos soñado con Grau, hemos vivido a través de sus correrías, de sus aventuras de grumete y almirante, de sus viajes por los 5 mares y de su íntima relación con el descollante monitor “Huáscar” y su tripulación.  
Han transcurrido 141 años desde que el almirante y su monitor cayeran combatiendo en desigual lucha en Angamos. Hizo falta que 6 naves chilenas rodearan en un círculo de muerte al Huáscar para por fin frenar el embate del león del pacifico. Aquel 08 de octubre Grau fue vencido y vencedor. El enemigo se llevó los trofeos y Grau se quedó con los laureles. Los mismos que lo reconocerían como el Caballero de los Mares.  
Miguel María Grau Seminario nació el 27 de julio de 1834. Su segundo nombre, advocado a la virgen María, fue una protección otorgada por sus padres frente a la pila bautismal ante el temor de que pudiera sucumbir por el sarampión padecido a los dos meses de nacido.   
Hijo de un militar colombiano y de una criolla piurana, Grau conoció las aventuras y penurias del mar desde temprana edad. Aquellos viajes por los 5 mares, lo formaron muy prontamente en un viejo lobo de mar. Su vida, transcurrida hasta entonces en la marina mercante es posteriormente llevada a la marina peruana, desde la que comenzaría a participar de la realidad y política nacional. A sus 22 años ya se encuentra inmerso en el fallido levantamiento de Vivanco en contra de Ramón Castilla, lo que causo su primer alejamiento de la marina. Aquellas luchas, por sus convicciones y la legalidad del Estado, lo llevaría a dos nuevos embates en las guerras intestinas del Perú: en 1865 en contra de Pezet y posteriormente contra prado por el nombramiento del contraalmirante Tucker como comandante de la Marina Peruana. Este último acto lo llevaría a ser apresado en la isla San Lorenzo durante 6 meses y constituiría su segundo distanciamiento de la Marina Peruana.  
Regresó en 1867 como comandante del Huáscar, en 1873 es ascendido a Capitán de Navío y en 1877 a comandante general de la Marina del Perú; lugar desde el que dio cuenta de sus deficiencias y debilidades. Observaciones que fueron desatendidas, dio paso a que Grau ingresara a la política representando a Paita entre los años 1876 a 1878.
Al estallar la guerra doña Dolores Cavero de Grau tenía entre sus brazos al último de sus 10 hijos, que resintió la ausencia de su padre con tan solo ocho meses y medio al momento del fallecimiento del Héroe. 
El 16 de mayo de 1879 partió Grau hacia Arica. El 21 de mayo de 1879 trabó su primer combate. Ese día entro el Huáscar a Iquique y cañoneó dos horas infructuosamente con la Esmeralda, porque sus proyectiles no alcanzaban el blanco debido a la pésima calidad de los artilleros. Entonces Grau comprendió que para ganar ese combate era necesario embestir a la corbeta con el espolón del Huáscar. Lo hizo tres veces, y con aquellos “tres asaltos” partió en dos a la embarcación, mientras en la cubierta quedaba tendido el cuerpo del comandante Arturo Prat. 
En junio de 1879 Grau regresó a Lima burlando la persecución del Cochrane, Blanco encalada y Magallanes. A su arribo al Callao, Grau y el Huáscar fueron merecedores de halagos y festejos. El entusiasmo de los limeños no se dejó esperar. En uno de los muchos banquetes dados en su honor, dijo una vez: “Todo lo que puedo ofrecer en retribución de estas manifestaciones abrumadoras es que si el Huáscar no regresa triunfante al Callao tampoco yo regresare”
Hechas las reparaciones al Huáscar, partió Grau del Callao a mediados de Julio de 1879. Partió a batirse en aquel mar que hoy lleva su nombre, partió hacia aquel circulo de la muerte que lo enrumbaría hacia la gloria el 08 de octubre de 1879, aquella es historia conocida por todos.

domingo, 27 de septiembre de 2020

Los días del silencio(...) 18 de enero

Hoy he intentado una y otra vez poder escribir sin éxito alguno. He escrito 18 veces y 18 veces he borrado la mediocridad que el aburrimiento inspira en esta torpe cabeza, que nada es capaz de escribir.

 

El 18 de enero ha llegado y en verdad no quería que llegue. Pues sabia secretamente que sería el más gris entre los grises. Y es que quiero escribir lo que en silencio grita mi alma, pero nada se puede hacer cuando lo que digo es lo mismo de siempre. Se me acabaron las historias y las opiniones. Nada soy capaz de escribir y mucho menos publicar.

 

¡Qué triste es tu vida! me decía hoy una amiga. Robándome la frase que le repito día con día. Qué triste que vivas de recuerdos, mientras eres prisionero del silencio que te golpea día con día.  Mientras tanto sigo atrapado en las redes del aburrimiento que le gano el paso a los insípidos días del silencio. Y es que finalmente los días del silencio terminaron con cualquier intento que tengo por escribir y los del aburrimiento fulminaron lo poco que aún quedaba.

 

Mientras tanto me he quedado atrapado en el Centenario del nacimiento del gran José María Arguedas y es que por casualidades de la vida hoy 18 de enero nació uno de los hombres más importantes del siglo XX en el Perú.

 

Leo y releo el zorro de arriba y de abajo y recojo aquellas palabras de su testamento:(...) yo si no escribo me mato (...) Lo cierto es que yo no me matare, pero parece que ando muerto en vida. Sin palabras, sin textos que guarden lógica o que digan realmente lo que siento.

 

Pero que puedo escribir, si todo cuanto tengo ya lo dije. Han llegado los días del silencio y no hay nada más por decir que desear que seas Feliz. 

 

 


lunes, 30 de marzo de 2020

La gran peste


Los libros de historia,  literatura, e incluso la biblia, están llenos de relatos acerca de plagas, pestes y   pandemias. De enfermedades raras que atacaron a la humanidad, de ángeles de la muerte que tomaron al primogénito de cada familia, de grandes fiebres y sangre contaminada que acabaron con el gran imperio romano, de pestes negras que exterminaron la mitad de la población de Europa, o de simples gripes que casi destruyen  al hombre del nuevo mundo.

En aquellos tiempos la peste viajó por mar, a través de barcos, en su mayoría de veces. Sus portadores solían ser comerciantes, guerreros, o conquistadores. Viajaba tan rápido como el mar se los permitía.  El mundo era aún muy grande, así que los viajes de la enfermedad fueron largos en el tiempo. 

Aquel viejo mundo no estaba conectado como el de hoy; así que la enfermedad no atacó a todo el mundo por igual, algunas ciudades no fueron atacadas de sobremanera, pero al fin y al cabo todos los hombres conocieron y sintieron aquel mal que no sabían explicar y  mucho menos curar.

Desde entonces, el hombre busco un culpable. Lo encontró en diversos lugares, orígenes y formas: el Asia, los judíos, la herejía, la brujería (que ahora la conocemos como ciencia), en Dios, en los animales, y en todo lo que pudiera servir para encontrar a quien culpar y maldecir sobre su suerte. 

A pesar de lo que creemos la palabra peste no significa otra cosa que enfermedad, deriva del latín “pestis” y puede también ser interpretada como epidemia. La peste es tan vieja como el hombre mismo. A aparecido y desaparecido junto con las civilizaciones, con el viejo y nuevo mundo.

A diferencia del pasado, el COVID-19 no solo  viajó por mar, sino por tierra y aire. Viajó a una velocidad espeluznante, aunque por suerte no tan rápido como la mayoría de las cosas en el mundo actual.  La tierra mantiene el mismo tamaño que hace siglos, pero en la práctica es cada vez más pequeño. El hombre viaja por el mundo a velocidades inimaginables y lo que daña a un hombre en un continente  puede tener consecuencias en un hombre al otro lado del mundo. 

Si el hombre y las cosas viajan rápidamente, el conocimiento lo hace exponencialmente mucho más rápido. Hoy la información viaja a una velocidad que jamás se podría haber imaginado. Viaja tan rápido, que cuando una noticia llega a todo el mundo en cuestión de minutos, se dice que se ha convertido en un viral. Por supuesto esta denominación viene en referencia a que se propaga tan rápido como un virus (en griego toxina o veneno); y, en este caso el vector de transmisión es la internet. En el caso del COVID, su mayor vector de transmisión son las personas.

El hombre ha sido desde siempre el origen y causa de las cosas en el mundo. Construyó y destruyó ciudades, formó y destruyo civilizaciones, aprobó y reprobó ideas, filosofías, creencias, religiones, y todo lo que pudo o puede controlar. Levantó muros, protegió a unos  y condenó al ostracismo a otros. Destruyó o minimizó todo aquello que desconocía o creía peligroso: la ciencia, la moral, la humanidad, la religión, etc. 

El hombre del 2020 no está lejos del hombre antiguo. Por redes sociales veo como se busca culpables: desde el presidente de la republica hasta el inmigrante. Por alguna razón una parte acéfala de la sociedad culpa de todo lo que pasa al hombre de la sierra. Como si el hecho de ser serrano fuera un pecado. 

Otros exigen que cierren las fronteras, que se levanten muros y que nadie entre. No importa si es una madre la que se quedó fuera y lo único que está haciendo es tratar de reunirse con sus hijos. No importa si el que se quedó fuera, no tiene para sobrevivir en un lugar que no es el suyo. No importa, ¡que se jodan, primero soy yo!  ¡Que encierren a los enfermos, que los maten dicen otros! muerto el perro acabada la rabia, exclaman. 

¡Esos somos los humanos, la gran peste! El mundo ha cambiado mucho desde las primeras civilizaciones, pero cuando la muerte toca nuestra puerta, muchos vuelven a ser irracionales, salvajes, sobrevivientes. Dicen que los momentos difíciles sacan lo mejor o peor de las personas, parece ser que hoy, algunas están dispuestas a que otros mueran con tal de salvarse. ¡Sera la historia quien nos juzgara! 

martes, 6 de octubre de 2015

Papá por primera vez.




Mi nombre es Juan Carlos, tengo treinta y dos años, y hace exactamente 2 meses y 19 días me convertí en papá por primera vez. Debo empezar por confesar que todo cuanto escuche de mis familiares, amigos y personas casuales con las que converse, es en gran parte mentira. Y es que todo cuanto te digan, sobre ser papá, se ve reducido a la mínima expresión, en el preciso momento en que  ves a tu hija o hijo por  primera vez.
Constanza Catalina, es el nombre de mi pequeña hija. Escoger un nombre para un hijo es realmente difícil, pero para una hija, es peor. Desde que estaba en la barriga de mamá, todo el mundo nos preguntaba ¿y qué nombre le van a poner? Y como es lógico, casi todos opinaban sobre el mismo con algún gesto que asentaba o discriminaba la elección. No sé, si en realidad el nombre que escogimos para nuestra pequeña hija sea el mejor. Lo escogí -y digo lo escogí, porque mi esposa gustosamente me cedió esa opción luego de ganarle una pequeña apuesta- pensando en el significado que traía “Constanza”  consigo, constancia. Además, jamás había conocido a alguien con ese nombre, hasta que lo escogí para mi pequeña. Desde ese día, he conocido a muchas personas con ese nombre-sobre todo por el Facebook- y me pregunto ¿Qué paso con su nombre único? Sin embargo, no vale echarse para atrás. Sé que Constanza será feliz con el nombre que escogieron sus papás para ella, y si no, siempre está la opción de llamarla solo “Conny” o “Cata”.
Pero bueno, no me desviare del tema. Como les contaba, el hecho de ser papá sobrepasa lo inimaginable. Nada de lo que haya podido hacer a mis 32 años, puede compararse al hecho de saber que ese pequeño corazoncito que late muy despacito, es nada más y nada menos, que tuyo. El miedo que sentí la primera vez que la tome en mis brazos, es solo comparable, con el miedo que ahora siento al pensar que algo me aleje de su lado. Pero bueno, nada de ello ocurrirá. Papá siempre estará a su lado y aprenderá cada día una nueva lección.
Primera lección: “Ser papá es muy diferente a ser mamá”.  Mi esposa Cecilia, a quien amo mucho, siempre me repite que Constanza aún no me reconoce afectivamente, es decir, aún no tiene idea plena de que soy su papá y que me necesita tanto como yo a ella. Sin embargo, aquello, a pesar de entristecerme un poco, no me desanima. Es cierto, Constanza necesita mucho más de mi esposa que de mí. Después de todo, estuvieron unidas durante 9 meses y ahora mantienen una relación superior, contenida en aquella maravilla de la naturaleza llamada  amamantar. Aquella relación impulsa a la mamá a dar  todo por su hija y a defenderla del mundo si es necesario. Sin embargo, nosotros los papás, también cumplimos nuestro rol. Y este es claramente uno, proporcionarles seguridad y bienestar. Aquel rol está contenido en darle amor tanto a la mamá como a los hijos. Y el amor señores, se demuestra de diversas maneras: cambiando pañales, alimentándolos, llevándolos a sus controles, masajeándolos, abrazándolos, besándolos, pero sobre todo cuidándolos. Debo reconocer, que aún siento vergüenza delante del público  al ir empujando el coche, como todo peruano tengo algo de machista. Sin embargo, no se preocupen, eso pasa poco a poco. Ahora soy el más rudo del barrio, con cochecito de bebe y bolso de biberón y pañales.
Segunda Lección: “Ser papá no es una experiencia, es una vida”. Los que aún no son papás, me dicen, ser papa deber ser una bonita experiencia. Me rio bajamente cuando escucho eso, ser papá no es una experiencia. Es todos los días. Cuando les aconsejen dormir todo lo que puedan, háganlo. Dormir ya no será lo mismo desde el primer día.  Por supuesto que mamá duerme menos que papá y eso se sustenta en la primera lección. Por suerte no todo es malo para nosotros. Mamá duerme menos, papá apoya moralmente. Mamá da de lactar en la madrugada, cada dos horas al inicio, papá le alcanza el biberón. Sin embargo no todo se reduce a la noche, el día es aún más largo. Poco a poco aprenderás, los diferentes tipos de llanto: de hambre, de pañal, de aburrimiento, de sueño; y el que nunca quieres escuchar, el de enfermedad. Sin embargo, cada uno de ellos, trae consigo un excelente y maravilloso premio, una sonrisa de un buen trabajo. Cuando veo a Constanza sonreír, comprendo que todo en este mundo valió la pena. Que no hay biberón, ni pañal, ni medicina, ni nada, que pueda empañar la alegría de ver a un hijo ser feliz. A veces quisiera que no crezca, pero siempre entiendo, que quien crece más, soy yo. Pase de ser simplemente Juan Carlos, a ser el “papá Juan Carlos”
Tercera Lección: “Afuera los escépticos”. Nunca he sido un hombre escéptico, pero tampoco un gran creyente. No acostumbro a creer en brujas, cábalas o rituales. Creo si, en Dios sobre todas las cosas. Pero ser papá cambia la óptica de ver y entender el mundo. Siempre escuche que a los bebes se les puede ojear (un proceso por el que aparentemente una persona, con un tipo de envidia o con un carácter fuerte, causa un impacto psicológico en tu bebe) y como es común, sonreía de aquella afirmación. Sin embargo, ver llorar a tu hija sin una razón aparente y sin que nada de lo que haces calme su dolor, termina por cambiar las cosas. Es impresionante ver cómo un rito, por el que una persona pasa un huevo de gallina sobre el cuerpo de tu bebé rezando un padre nuestro y ave maría, termina horas de llanto incontrolable. Nunca creí mucho en ello. Sin embargo, hoy tenemos siempre un huevo en casa; e incluso mi esposa aprendió el rito y es hoy nuestro primer salvavidas. Dicen que quien realiza el rito de “pasar el huevo”, termina cargando el peso que llevaba él bebe. Como entenderán, la primera lección impulso a mi esposa a aprender aquel rito, pero yo estaré listo para cuando sea necesario.  
Cuarta y última lección: “Todo está dicho”. Mi esposa siempre suele preguntarme frente aún problema ¿Qué hacemos? Y casi siempre término dándole la misma respuesta: No sé. Buscaste en internet. Creo que al comienzo le fastidiaba mucho aquello, sin embargo, poco a poco, entendió que aquella respuesta era la correcta. Casi todo lo que necesitamos saber sobre los bebes y como cuidarlos está en internet. A excepción de las relacionadas con proporcionar medicinas, en ese caso recomiendo consultar con un médico.  Existen cientos de páginas y respuestas a cada una de nuestras interrogantes, algunas más acertadas u amplias que otras. ¿Qué porque se le pela la piel? ¿Qué tiene hipo? ¿Qué cuantas veces debe comer? ¿Qué tiene cólicos? ¿Qué esta estreñido? ¿Qué duerme mucho? No se preocupen papás, mama los bombardeara de temores y dudas, es importante siempre tratar de satisfacer cada una de ellas, hasta darle la respuesta que alivie su preocupación. Recuerden, una mama es capaz de luchar contra el mundo; así que no sean el primero con quien luche. Es cierto, no hay muchas páginas para papás, pero quizás esta primera entrega se convierta un día en una ayuda para nosotros. Por mientras, espero les haya sido de ayuda mi corta experiencia.
Papá por primera vez, no es más que el inmenso amor que tengo por mi hija. Ella me enseño lo que es la felicidad. Siempre discutimos con mi esposa, de que esta felicidad no se iguala al día en que nos enamoramos o decidimos casar, esta felicidad es totalmente distinta. Y estoy convencido, de que si ya son papás o la van a ser, lo entenderán.
Papa por primera vez, es simplemente lo mejor de mí. Que representando en mi mundo con Constanza catalina, representa la inmensa alegría que hoy quise compartir con ustedes.
Espero poder un día darles un poco más de esta experiencia. Creo que será bueno incluir, un instructivo detallado de cómo realizar, “El ritual del pasar de huevo”; para que puedan ponerlo en práctica.



jueves, 19 de junio de 2014

¿COMO ENFRENTAR UNA AUDITORIA? Mirando el Camino. De Esopo y de los contribuyentes peruanos



Por: Juan Carlos Cuya Velarde

I.- Introducción:

A veces las historias de fabulas [1] y cuentos no se quedan en el tiempo, sino que se repiten una y otra vez en el mundo real; sin importar la época o el siglo en que vivamos.

La fábula de Esopo[2] que evoca la historia de “La lecherita”, es una de aquellas que aún se encuentra vigente y sobre la cual no escapa ni el ámbito tributario.

Y es que aquella “lecherita” que caminaba hacia su casa para hacer mantequilla y luego llevarla al pueblo a venderla, iba soñando e imaginando a partir de ello, cada vez, más y más cosas. Aquella fabula se refleja hoy en día en la gran mayoría de empresarios peruanos, que ponen un peso sobre sus cabezas y a partir de él, van formando sueños sin poner atención en el camino de deberán recorrer hasta llegar al sueño final. Ese camino representa -en esta fábula- a las normas tributarias, que deberán recorrerse tanto para ir a casa como para ir al mercado.

Esta historia es así y se puede demostrar, señalando que la pregunta que encierra el título del presente trabajo  ¿Cómo enfrentar una auditoria? Quizás sea, la primera y la última pregunta que se auto-realiza el empresario peruano al momento de emprender un negocio.

Hay quienes solicitan asesoramiento profesional al momento de iniciar un negocio y buscan obtener el asesoramiento legal y financiero por el cual puedan formar un plan tributario y financiero del futuro de su inversión, y hay quienes únicamente “al igual que la lecherita” van pensando únicamente en la rentabilidad que obtendrán al final del camino, sin detenerse siquiera a ver el camino que deberán recorrer. Camino que muchas veces presentara más de un proceso de fiscalización a su empresa.  

Para tener un aproximado de ¿cuantos están en el primer supuesto y cuantos en el lugar de la lecherita? podemos empezar preguntándonos ¿cuántas personas se encuentran inscritas en los registros de la administración tributaria peruana?

De acuerdo al último registro reportado por SUNAT al mes de agosto del presenta año, el padrón tributario de SUNAT cuenta con 6,510.706[3] personas inscritas. De las cuales 557,946.00 han informado que realizaran actividad empresarial, por lo que el universo empresarial, se reduce importantemente al 8.57% del universo total. Sin embargo una cifra que nos ayudara a encontrar una respuesta tentativa a nuestro interrogante inicial, es aquella que nos indica que de esos 557, 946 contribuyentes, solo el 2.45% (13.679) de ellos es considerado por la administración tributaria como principales contribuyentes. Es decir de contribuyentes que ya no ven un jarrón de leche para vender, sino que son dueños de la vaca.

Quizás esta proyección, no sea la más segura o exacta a fin de determinar ¿cuántos personas realizan un análisis previo al momento de invertir su dinero? Y por lo tanto se encuentran preparadas para enfrentar una auditoria tributaria con éxito, sin embargo, lo cierto es que nadie puede dudar que ese 2.45%, es lo más cercano al porcentaje de aquellos que no van soñando por el camino, sino que “van mirando el camino”.

Entonces, debemos partir de la premisa de que del 100% de peruanos que se inscribió ante la administración tributaria “para realizar actividad empresarial”,  quizá solo el 2.45%, se preguntó -al inicio de su negocio- como podrían enfrentar una auditoria.  Y considerando que el padrón de medianos, no cuenta con una estadística al día de hoy, presumiremos que este triplica el de los PRICOS, por lo que este podría encontrarse en un 7.35%. Lo que nos hace presumir que, el 90.2 %[4] de empresarios peruanos, rehúye a la pregunta ¿cómo enfrentar una auditoria? Y deja aquella interrogante, para el día que llegue y mientras tanto, y seguramente, preferirá pensar que aquel día, nunca llegara.

Lo cierto es que el presente “artículo o fabula”, está dirigido a ese 90.2% del sector empresarial que ha dejado de lado la pregunta ¿Cómo enfrentar una auditoria? y solo se ha dedica a soñar y soñar cada vez más, lo que no está mal. Pero que a partir de la fábula de Esopo, nos deja una lección.

Es entonces objetivo de estas cortas páginas, señalar el camino que a veces nos negamos a mirar. Y resaltar en él, los pasos sobre los cuales nos debemos detener, considerando los letreros y señales que se nos presentarán. Todo ello dentro de lo establecido en el  D.S. 133-2013-EF del Texto Único Ordenado del Código Tributario Peruano[5] a la verdad del cuento, “el camino principal”.

II.- Conceptos Generales.-

La pregunta ¿Cómo enfrentar una auditoria? Implica en primera instancia la tarea de ubicarnos dentro del concepto “auditoria”, el cual no es abordado por nuestro Código Tributario actual, sino únicamente de manera referencial, y desplazado por el término “fiscalización”.

De acuerdo a los conceptos que sobre “auditoria” existen, esta se puede definir como un  “Proceso sistemático de obtener y analizar objetivamente la evidencia acerca de las afirmaciones relacionadas con actos o acontecimientos económicos, a fin de evaluar tales declaraciones a la luz de criterios establecidos y comunicar el resultado a las partes interesadas[6]”.

Encontramos también conceptos que definen a la auditoria como “un examen crítico que se realiza con el fin de evaluar la eficiencia y eficacia de una organización, como una revisión metódica, periódica e intelectual de los registros, tareas y resultados de la empresa, con el fin de diagnosticar el comportamiento global en el desarrollo de sus actividades y operaciones.” La cual se puede clasificar en[7] Auditoría financiera (contable), Administrativa, operacional e integral. 

Este concepto debe entonces, contrastarse con el concepto de fiscalización que predomina en nuestro ordenamiento tributario. El cual no otorga un concepto al respecto, reduciéndose tal concepto a lo señalado en el artículo 62° del Código Tributario el cual señala, “La facultad de fiscalización de la Administración Tributaria se ejerce en forma discrecional, de acuerdo a lo establecido en el último párrafo de la Norma IV del Título Preliminar. El ejercicio de la función fiscalizadora incluye la inspección, investigación y el control del cumplimiento de obligaciones tributarias, incluso de aquellos sujetos que gocen de inafectación, exoneración o beneficios tributarios (…)”. Otorgándole  para tal efecto, diversas facultades a la Administración Tributaria, entre las que esta las de, exigir los libros contables, documentación relacionado con hechos susceptibles de generar obligaciones tributarias, documentos y correspondencia comercial, soportes magnéticos, información a terceros, entre otros.

Dicho lo antes señalado, y de la evaluación de ambos conceptos,  podemos determinar, que si bien existe un acercamiento entre el término “auditoria” y “fiscalización” existe también, una frontera marcada entre ambos; en el sentido que el proceso de auditoría es realizado dentro de un marco de procedimientos, que  buscan realizar una autocrítica de la actividad de la empresa (ya sea contable, financiera, administrativa o integral) con el objeto de mejorar los procedimientos establecidos dentro de la empresa, concluyendo con las recomendaciones para con ellos.
Hecho que se aleja respecto del concepto de fiscalización, por el cual no solo se busca realizar una autocrítica del estado contable o financiero de la empresa, sino que además incluye control del cumplimiento de las obligaciones, de la cual no solo recaerá una recomendación, sino además una determinación de los errores encontrados y en muchos casos una sanción respecto de ellos. Por lo que la función de fiscalización no contendrá solo una recomendación, sino más que ello, una determinación.

Por lo que debe pensar de inmediato, que ser fiscalizado implica una revisión exhaustiva de sus procedimientos, aquellos que usted debió cumplir, seguir, registrar y llevar de acuerdo a las necesidades de su empresa; pero sobre todo, de acuerdo a las normas de I.G.V e impuesto a la renta, que regulan la gran mayoría de sus operaciones.

III.- Del camino establecido por las normas tributarias.-
A raíz de lo señalado por la norma IV y XVI[8] del título preliminar del Código Tributario, es importante resaltar que esta facultad discrecional otorgada a la administración tributaria, es tan comparable como la facultad que tiene usted sobre su empresa. Es decir si usted es capaz de decidir las acciones que tomara su empresa, para el bien de ella y de sus integrantes (ya sean accionistas, trabajadores, acreedores y demás); la administración tributaria tiene la misma facultad respecto a todas las empresas, para definir el bien de la sociedad que las contiene. Por lo que debe comprender que si usted tiene el poder de decisión respecto a cada acto de su empresa, la administración tiene el poder de discreción respecto de ellos.

Entonces, debemos entender que cada decisión de su empresa se realizara dentro de un marco legal establecido, como son el Código tributario peruano -para la generalidad de las personas con actividad empresarial- y la ley general de sociedad -para las personas jurídicas.
Estas se constituirán en el marco general –camino-  inicial de nuestros acciones como empresa, siendo este el punto de partida de todo acción empresarial formal (en el caso informal, el punto de partida es cualquier otro) y al cual usted debe estar atento.

Visto lo señalado, no resulta paradójico que ese 90.2% del que hablábamos al principio, se nutra primero de conocimiento respecto del negocio propiamente dicho: ¿de cuánto invertirá? ¿Cuánto ganara? ¿Cuánto podría perder? ¿Quién es su competidor? O hasta ¿Cuánto será su sueldo?[9] Pero sin embargo no se pregunte ¿Con qué impuestos este gravada su actividad? ¿Qué costos laborales implicara? ¿Qué régimen es más conveniente para su actividad? Y por supuesto, ¿Cuáles son las reglas del juego? La historia es por entonces, demás conocida.

Sobre esa realidad, llega entonces a tallar la norma XVI del título preliminar del código tributario. Sobre aquellos que solo pensaron en obtener una ganancia económica e ignoraron todos los demás pasos de lo que significa hacer negocios en el Perú. Es sobre este porcentaje de personas, en donde la administración termina determinando la real naturaleza de su negocio y de los actos en los que estos incurren.  Es aquí donde usualmente el “jarrón de leche” se rompe, donde los sueños se caen sobre el camino y empieza a verse una realidad distinta, la que no quisimos ver al comienzo.  Aquel camino que no  solo nos permite llegar a un fin, sino que nos señalar que para llegar a ese fin, hay que saber llegar. Dado que entre el camino deberá observar, que no solo basta con llevar un sueño, sino hacerlo realidad. Realidad que no solo nos obliga a soñar, sino también a prever. No olvidando que en aquel camino, está la sociedad y dentro de ella la labor de la administración tributaria, quien esta facultada, a inspeccionar, investigar y controlar el cumplimiento de sus obligaciones tributarias, entre ellas la de llevar libros contables, de comprobantes, de principios de causalidad, razonabilidad, de bancarización, de contribuyentes habidos o no, de costos y gastos, de obligación de determinar, de programas de declaración telemática, y seguramente y mientras el sueño vaya creciendo de NIC’s y NIF’s, de reglamentos y tablas de sanciones.
Lo cierto es que el camino de un negocio no solo implica el soñar con la rentabilidad que pudiéramos obtener a raíz de lo que hagamos, sino que implica conocer el camino que deberemos recorrer para llegar a él. Conocer el camino no solo implica andar sobre el sendero marcado, sino conocer cada parte de él, sus desniveles y sus lugares en donde deberemos detenernos a mirar y tomar la mejor decisión sin salirnos de él.
Es imposible decirle en cinco páginas en qué consiste el camino que deberán realizar, para lograr que sus sueños no se desmoronen en una fiscalización. Lo único cierto es que si vamos mirando a cualquier lado, sin pensar que hay normas y reglas que considerar, seguramente tarde o temprano veremos nuestros sueños caer.
Hacer negocios en el Perú, implica más que comprar, vender, arrendar o servir. Implica adecuar esos hechos a lo establecido por la norma. Buscando el camino correcto, que no ponga en peligro los sueños expuestos en nuestra inversión, que no desconozca el derecho de nuestro colaboradores a un seguro de salud o pensión, y que sobre todo no olvide nuestra obligación de colaborar con el bien social. Si usted quiere invertir en el Perú, empiece por conocer el camino –las reglas- y trace su inversión a partir de ella.
 El camino está señalado, solo hay que detenerse a mirarlo.






[1] Una lechera llevaba en la cabeza un cubo de leche recién ordeñada y caminaba hacia su casa soñando despierta. "Como esta leche es muy buena", se decía, "dará mucha nata. Batiré muy bien la nata hasta que se convierta en una mantequilla blanca y sabrosa, que me pagarán muy bien en el mercado. Con el dinero, me compraré un canasto de huevos y, en cuatro días, tendré la granja llena de pollitos, que se pasarán el verano piando en el corral. Cuando empiecen a crecer, los venderé a buen precio, y con el dinero que saque me compraré un vestido nuevo de color verde, con tiras bordadas y un gran lazo en la cintura. Cuando lo vean, todas las chicas del pueblo se morirán de envidia. Me lo pondré el día de la fiesta mayor, y seguro que el hijo del molinero querrá bailar conmigo al verme tan guapa. Pero no voy a decirle que sí de buenas a primeras. Esperaré a que me lo pida varias veces y, al principio, le diré que no con la cabeza. Eso es, le diré que no: "¡así!"La lechera comenzó a menear la cabeza para decir que no, y entonces el cubo de leche cayó al suelo, y la tierra se tiñó de blanco. Así que la lechera se quedó sin nada: sin vestido, sin pollitos, sin huevos, sin mantequilla, sin nata y, sobre todo, sin leche: sin la blanca leche que le había incitado a soñar.
[2] No está probada su existencia como persona real. Diversos autores posteriores sitúan en diferentes lugares su nacimiento y la descripción de su vida es contradictoria. Hasta la época en que vivió también varía según los autores aunque todos ellos coinciden en que vivió alrededor del 600 a. C.  Heráclides Póntico lo menciona como una persona natural de Tracia, nacido esclavo de Jantos y posteriormente liberto de Idmon.
[3] Cifra obtenida del cuadro N° 46 de CONTRIBUYENTES INSCRITOS SEGÚN RÉGIMEN TRIBUTARIO Y CANTIDAD DE AFILIADOS A ESSALUD, 1997-2013 (Miles de contribuyentes). www.sunat.gob.pe 
[4] Las proyecciones y datos aquí señalados, son únicamente con carácter didáctico, por lo que su exactitud escapa de la exactitud y solo se constituyen en proyecciones con carácter analítico.
[5] En adelante Código Tributario.
[6] Código marco de buen gobierno – Confecamaras -AMERICAN ACCOUNTING ASSOCIATION (1973)

·          [7] Auditoría financiera (contable).- La actividad del auditor consiste en revisar la correcta aplicación de los registros contables y operaciones financieras de las empresas.
·          Auditoría administrativa.- Es la revisión sistemática y exhaustiva que se realiza a la actividad administrativa de una empresa, en cuanto a su organización, las relaciones entre sus integrantes y el cumplimiento de las funciones y actividades que regulan sus operaciones.
·          Auditoría operacional.-Es la revisión sistemática y exhaustiva, sistemática y especifica que se realiza a las actividades de una empresa, con el fin de evaluar su existencia, suficiencia, eficacia, eficiencia y el correcto desarrollo de sus operaciones.
·          Auditoría integral.- Es la revisión exhaustiva, sistemática y global que realiza un equipo multidisciplinario de profesionales a todas las actividades y operaciones de una empresa, con el propósito de evaluarla de manera integral, todas sus áreas administrativas.


[8] El último párrafo de la norma IV del Código Tributario  señala: “En los casos en que la Administración Tributaria se encuentra facultada para actuar discrecionalmente optará por la decisión administrativa que considere más conveniente para el interés público, dentro del marco que establece la ley.”  Norma que indudablemente debe analizarse conjuntamente con la norma XVI, que señala que “Para determinar la verdadera naturaleza del hecho imponible, la SUNAT tomará en cuenta los actos, situaciones y relaciones económicas que efectivamente realicen, persigan o establezcan los deudores tributarios.
En caso que se detecten supuestos de elusión de normas tributarias, la Superintendencia Nacional de Aduanas y Administración Tributaria - SUNAT se encuentra facultada para exigir la deuda tributaria o disminuir el importe de los saldos o créditos a favor, pérdidas tributarias, créditos por tributos o eliminar la ventaja tributaria, sin perjuicio de la restitución de los montos que hubieran sido devueltos indebidamente”.

[9] Incluso este conocimiento, es realizado de manera empírico, teniendo como mejor ejemplo aquella fabula de Esopo, donde una mujer se dirigía al mercado con un cántaro de leche.