Por: Juan Carlos Cuya Velarde

Por: Juan Carlos Cuya Velarde
muchas historias entretejidas...olvidadas...perdidas

Tras el silencioso recorrido del capullina...se van tejiendo y contando historias en secreto pecado.

Por: Juan Carlos Cuya Velarde


martes, 6 de octubre de 2015

Papá por primera vez.




Mi nombre es Juan Carlos, tengo treinta y dos años, y hace exactamente 2 meses y 19 días me convertí en papá por primera vez. Debo empezar por confesar que todo cuanto escuche de mis familiares, amigos y personas casuales con las que converse, es en gran parte mentira. Y es que todo cuanto te digan, sobre ser papá, se ve reducido a la mínima expresión, en el preciso momento en que  ves a tu hija o hijo por  primera vez.
Constanza Catalina, es el nombre de mi pequeña hija. Escoger un nombre para un hijo es realmente difícil, pero para una hija, es peor. Desde que estaba en la barriga de mamá, todo el mundo nos preguntaba ¿y qué nombre le van a poner? Y como es lógico, casi todos opinaban sobre el mismo con algún gesto que asentaba o discriminaba la elección. No sé, si en realidad el nombre que escogimos para nuestra pequeña hija sea el mejor. Lo escogí -y digo lo escogí, porque mi esposa gustosamente me cedió esa opción luego de ganarle una pequeña apuesta- pensando en el significado que traía “Constanza”  consigo, constancia. Además, jamás había conocido a alguien con ese nombre, hasta que lo escogí para mi pequeña. Desde ese día, he conocido a muchas personas con ese nombre-sobre todo por el Facebook- y me pregunto ¿Qué paso con su nombre único? Sin embargo, no vale echarse para atrás. Sé que Constanza será feliz con el nombre que escogieron sus papás para ella, y si no, siempre está la opción de llamarla solo “Conny” o “Cata”.
Pero bueno, no me desviare del tema. Como les contaba, el hecho de ser papá sobrepasa lo inimaginable. Nada de lo que haya podido hacer a mis 32 años, puede compararse al hecho de saber que ese pequeño corazoncito que late muy despacito, es nada más y nada menos, que tuyo. El miedo que sentí la primera vez que la tome en mis brazos, es solo comparable, con el miedo que ahora siento al pensar que algo me aleje de su lado. Pero bueno, nada de ello ocurrirá. Papá siempre estará a su lado y aprenderá cada día una nueva lección.
Primera lección: “Ser papá es muy diferente a ser mamá”.  Mi esposa Cecilia, a quien amo mucho, siempre me repite que Constanza aún no me reconoce afectivamente, es decir, aún no tiene idea plena de que soy su papá y que me necesita tanto como yo a ella. Sin embargo, aquello, a pesar de entristecerme un poco, no me desanima. Es cierto, Constanza necesita mucho más de mi esposa que de mí. Después de todo, estuvieron unidas durante 9 meses y ahora mantienen una relación superior, contenida en aquella maravilla de la naturaleza llamada  amamantar. Aquella relación impulsa a la mamá a dar  todo por su hija y a defenderla del mundo si es necesario. Sin embargo, nosotros los papás, también cumplimos nuestro rol. Y este es claramente uno, proporcionarles seguridad y bienestar. Aquel rol está contenido en darle amor tanto a la mamá como a los hijos. Y el amor señores, se demuestra de diversas maneras: cambiando pañales, alimentándolos, llevándolos a sus controles, masajeándolos, abrazándolos, besándolos, pero sobre todo cuidándolos. Debo reconocer, que aún siento vergüenza delante del público  al ir empujando el coche, como todo peruano tengo algo de machista. Sin embargo, no se preocupen, eso pasa poco a poco. Ahora soy el más rudo del barrio, con cochecito de bebe y bolso de biberón y pañales.
Segunda Lección: “Ser papá no es una experiencia, es una vida”. Los que aún no son papás, me dicen, ser papa deber ser una bonita experiencia. Me rio bajamente cuando escucho eso, ser papá no es una experiencia. Es todos los días. Cuando les aconsejen dormir todo lo que puedan, háganlo. Dormir ya no será lo mismo desde el primer día.  Por supuesto que mamá duerme menos que papá y eso se sustenta en la primera lección. Por suerte no todo es malo para nosotros. Mamá duerme menos, papá apoya moralmente. Mamá da de lactar en la madrugada, cada dos horas al inicio, papá le alcanza el biberón. Sin embargo no todo se reduce a la noche, el día es aún más largo. Poco a poco aprenderás, los diferentes tipos de llanto: de hambre, de pañal, de aburrimiento, de sueño; y el que nunca quieres escuchar, el de enfermedad. Sin embargo, cada uno de ellos, trae consigo un excelente y maravilloso premio, una sonrisa de un buen trabajo. Cuando veo a Constanza sonreír, comprendo que todo en este mundo valió la pena. Que no hay biberón, ni pañal, ni medicina, ni nada, que pueda empañar la alegría de ver a un hijo ser feliz. A veces quisiera que no crezca, pero siempre entiendo, que quien crece más, soy yo. Pase de ser simplemente Juan Carlos, a ser el “papá Juan Carlos”
Tercera Lección: “Afuera los escépticos”. Nunca he sido un hombre escéptico, pero tampoco un gran creyente. No acostumbro a creer en brujas, cábalas o rituales. Creo si, en Dios sobre todas las cosas. Pero ser papá cambia la óptica de ver y entender el mundo. Siempre escuche que a los bebes se les puede ojear (un proceso por el que aparentemente una persona, con un tipo de envidia o con un carácter fuerte, causa un impacto psicológico en tu bebe) y como es común, sonreía de aquella afirmación. Sin embargo, ver llorar a tu hija sin una razón aparente y sin que nada de lo que haces calme su dolor, termina por cambiar las cosas. Es impresionante ver cómo un rito, por el que una persona pasa un huevo de gallina sobre el cuerpo de tu bebé rezando un padre nuestro y ave maría, termina horas de llanto incontrolable. Nunca creí mucho en ello. Sin embargo, hoy tenemos siempre un huevo en casa; e incluso mi esposa aprendió el rito y es hoy nuestro primer salvavidas. Dicen que quien realiza el rito de “pasar el huevo”, termina cargando el peso que llevaba él bebe. Como entenderán, la primera lección impulso a mi esposa a aprender aquel rito, pero yo estaré listo para cuando sea necesario.  
Cuarta y última lección: “Todo está dicho”. Mi esposa siempre suele preguntarme frente aún problema ¿Qué hacemos? Y casi siempre término dándole la misma respuesta: No sé. Buscaste en internet. Creo que al comienzo le fastidiaba mucho aquello, sin embargo, poco a poco, entendió que aquella respuesta era la correcta. Casi todo lo que necesitamos saber sobre los bebes y como cuidarlos está en internet. A excepción de las relacionadas con proporcionar medicinas, en ese caso recomiendo consultar con un médico.  Existen cientos de páginas y respuestas a cada una de nuestras interrogantes, algunas más acertadas u amplias que otras. ¿Qué porque se le pela la piel? ¿Qué tiene hipo? ¿Qué cuantas veces debe comer? ¿Qué tiene cólicos? ¿Qué esta estreñido? ¿Qué duerme mucho? No se preocupen papás, mama los bombardeara de temores y dudas, es importante siempre tratar de satisfacer cada una de ellas, hasta darle la respuesta que alivie su preocupación. Recuerden, una mama es capaz de luchar contra el mundo; así que no sean el primero con quien luche. Es cierto, no hay muchas páginas para papás, pero quizás esta primera entrega se convierta un día en una ayuda para nosotros. Por mientras, espero les haya sido de ayuda mi corta experiencia.
Papá por primera vez, no es más que el inmenso amor que tengo por mi hija. Ella me enseño lo que es la felicidad. Siempre discutimos con mi esposa, de que esta felicidad no se iguala al día en que nos enamoramos o decidimos casar, esta felicidad es totalmente distinta. Y estoy convencido, de que si ya son papás o la van a ser, lo entenderán.
Papa por primera vez, es simplemente lo mejor de mí. Que representando en mi mundo con Constanza catalina, representa la inmensa alegría que hoy quise compartir con ustedes.
Espero poder un día darles un poco más de esta experiencia. Creo que será bueno incluir, un instructivo detallado de cómo realizar, “El ritual del pasar de huevo”; para que puedan ponerlo en práctica.



jueves, 19 de junio de 2014

¿COMO ENFRENTAR UNA AUDITORIA? Mirando el Camino. De Esopo y de los contribuyentes peruanos



Por: Juan Carlos Cuya Velarde

I.- Introducción:

A veces las historias de fabulas [1] y cuentos no se quedan en el tiempo, sino que se repiten una y otra vez en el mundo real; sin importar la época o el siglo en que vivamos.

La fábula de Esopo[2] que evoca la historia de “La lecherita”, es una de aquellas que aún se encuentra vigente y sobre la cual no escapa ni el ámbito tributario.

Y es que aquella “lecherita” que caminaba hacia su casa para hacer mantequilla y luego llevarla al pueblo a venderla, iba soñando e imaginando a partir de ello, cada vez, más y más cosas. Aquella fabula se refleja hoy en día en la gran mayoría de empresarios peruanos, que ponen un peso sobre sus cabezas y a partir de él, van formando sueños sin poner atención en el camino de deberán recorrer hasta llegar al sueño final. Ese camino representa -en esta fábula- a las normas tributarias, que deberán recorrerse tanto para ir a casa como para ir al mercado.

Esta historia es así y se puede demostrar, señalando que la pregunta que encierra el título del presente trabajo  ¿Cómo enfrentar una auditoria? Quizás sea, la primera y la última pregunta que se auto-realiza el empresario peruano al momento de emprender un negocio.

Hay quienes solicitan asesoramiento profesional al momento de iniciar un negocio y buscan obtener el asesoramiento legal y financiero por el cual puedan formar un plan tributario y financiero del futuro de su inversión, y hay quienes únicamente “al igual que la lecherita” van pensando únicamente en la rentabilidad que obtendrán al final del camino, sin detenerse siquiera a ver el camino que deberán recorrer. Camino que muchas veces presentara más de un proceso de fiscalización a su empresa.  

Para tener un aproximado de ¿cuantos están en el primer supuesto y cuantos en el lugar de la lecherita? podemos empezar preguntándonos ¿cuántas personas se encuentran inscritas en los registros de la administración tributaria peruana?

De acuerdo al último registro reportado por SUNAT al mes de agosto del presenta año, el padrón tributario de SUNAT cuenta con 6,510.706[3] personas inscritas. De las cuales 557,946.00 han informado que realizaran actividad empresarial, por lo que el universo empresarial, se reduce importantemente al 8.57% del universo total. Sin embargo una cifra que nos ayudara a encontrar una respuesta tentativa a nuestro interrogante inicial, es aquella que nos indica que de esos 557, 946 contribuyentes, solo el 2.45% (13.679) de ellos es considerado por la administración tributaria como principales contribuyentes. Es decir de contribuyentes que ya no ven un jarrón de leche para vender, sino que son dueños de la vaca.

Quizás esta proyección, no sea la más segura o exacta a fin de determinar ¿cuántos personas realizan un análisis previo al momento de invertir su dinero? Y por lo tanto se encuentran preparadas para enfrentar una auditoria tributaria con éxito, sin embargo, lo cierto es que nadie puede dudar que ese 2.45%, es lo más cercano al porcentaje de aquellos que no van soñando por el camino, sino que “van mirando el camino”.

Entonces, debemos partir de la premisa de que del 100% de peruanos que se inscribió ante la administración tributaria “para realizar actividad empresarial”,  quizá solo el 2.45%, se preguntó -al inicio de su negocio- como podrían enfrentar una auditoria.  Y considerando que el padrón de medianos, no cuenta con una estadística al día de hoy, presumiremos que este triplica el de los PRICOS, por lo que este podría encontrarse en un 7.35%. Lo que nos hace presumir que, el 90.2 %[4] de empresarios peruanos, rehúye a la pregunta ¿cómo enfrentar una auditoria? Y deja aquella interrogante, para el día que llegue y mientras tanto, y seguramente, preferirá pensar que aquel día, nunca llegara.

Lo cierto es que el presente “artículo o fabula”, está dirigido a ese 90.2% del sector empresarial que ha dejado de lado la pregunta ¿Cómo enfrentar una auditoria? y solo se ha dedica a soñar y soñar cada vez más, lo que no está mal. Pero que a partir de la fábula de Esopo, nos deja una lección.

Es entonces objetivo de estas cortas páginas, señalar el camino que a veces nos negamos a mirar. Y resaltar en él, los pasos sobre los cuales nos debemos detener, considerando los letreros y señales que se nos presentarán. Todo ello dentro de lo establecido en el  D.S. 133-2013-EF del Texto Único Ordenado del Código Tributario Peruano[5] a la verdad del cuento, “el camino principal”.

II.- Conceptos Generales.-

La pregunta ¿Cómo enfrentar una auditoria? Implica en primera instancia la tarea de ubicarnos dentro del concepto “auditoria”, el cual no es abordado por nuestro Código Tributario actual, sino únicamente de manera referencial, y desplazado por el término “fiscalización”.

De acuerdo a los conceptos que sobre “auditoria” existen, esta se puede definir como un  “Proceso sistemático de obtener y analizar objetivamente la evidencia acerca de las afirmaciones relacionadas con actos o acontecimientos económicos, a fin de evaluar tales declaraciones a la luz de criterios establecidos y comunicar el resultado a las partes interesadas[6]”.

Encontramos también conceptos que definen a la auditoria como “un examen crítico que se realiza con el fin de evaluar la eficiencia y eficacia de una organización, como una revisión metódica, periódica e intelectual de los registros, tareas y resultados de la empresa, con el fin de diagnosticar el comportamiento global en el desarrollo de sus actividades y operaciones.” La cual se puede clasificar en[7] Auditoría financiera (contable), Administrativa, operacional e integral. 

Este concepto debe entonces, contrastarse con el concepto de fiscalización que predomina en nuestro ordenamiento tributario. El cual no otorga un concepto al respecto, reduciéndose tal concepto a lo señalado en el artículo 62° del Código Tributario el cual señala, “La facultad de fiscalización de la Administración Tributaria se ejerce en forma discrecional, de acuerdo a lo establecido en el último párrafo de la Norma IV del Título Preliminar. El ejercicio de la función fiscalizadora incluye la inspección, investigación y el control del cumplimiento de obligaciones tributarias, incluso de aquellos sujetos que gocen de inafectación, exoneración o beneficios tributarios (…)”. Otorgándole  para tal efecto, diversas facultades a la Administración Tributaria, entre las que esta las de, exigir los libros contables, documentación relacionado con hechos susceptibles de generar obligaciones tributarias, documentos y correspondencia comercial, soportes magnéticos, información a terceros, entre otros.

Dicho lo antes señalado, y de la evaluación de ambos conceptos,  podemos determinar, que si bien existe un acercamiento entre el término “auditoria” y “fiscalización” existe también, una frontera marcada entre ambos; en el sentido que el proceso de auditoría es realizado dentro de un marco de procedimientos, que  buscan realizar una autocrítica de la actividad de la empresa (ya sea contable, financiera, administrativa o integral) con el objeto de mejorar los procedimientos establecidos dentro de la empresa, concluyendo con las recomendaciones para con ellos.
Hecho que se aleja respecto del concepto de fiscalización, por el cual no solo se busca realizar una autocrítica del estado contable o financiero de la empresa, sino que además incluye control del cumplimiento de las obligaciones, de la cual no solo recaerá una recomendación, sino además una determinación de los errores encontrados y en muchos casos una sanción respecto de ellos. Por lo que la función de fiscalización no contendrá solo una recomendación, sino más que ello, una determinación.

Por lo que debe pensar de inmediato, que ser fiscalizado implica una revisión exhaustiva de sus procedimientos, aquellos que usted debió cumplir, seguir, registrar y llevar de acuerdo a las necesidades de su empresa; pero sobre todo, de acuerdo a las normas de I.G.V e impuesto a la renta, que regulan la gran mayoría de sus operaciones.

III.- Del camino establecido por las normas tributarias.-
A raíz de lo señalado por la norma IV y XVI[8] del título preliminar del Código Tributario, es importante resaltar que esta facultad discrecional otorgada a la administración tributaria, es tan comparable como la facultad que tiene usted sobre su empresa. Es decir si usted es capaz de decidir las acciones que tomara su empresa, para el bien de ella y de sus integrantes (ya sean accionistas, trabajadores, acreedores y demás); la administración tributaria tiene la misma facultad respecto a todas las empresas, para definir el bien de la sociedad que las contiene. Por lo que debe comprender que si usted tiene el poder de decisión respecto a cada acto de su empresa, la administración tiene el poder de discreción respecto de ellos.

Entonces, debemos entender que cada decisión de su empresa se realizara dentro de un marco legal establecido, como son el Código tributario peruano -para la generalidad de las personas con actividad empresarial- y la ley general de sociedad -para las personas jurídicas.
Estas se constituirán en el marco general –camino-  inicial de nuestros acciones como empresa, siendo este el punto de partida de todo acción empresarial formal (en el caso informal, el punto de partida es cualquier otro) y al cual usted debe estar atento.

Visto lo señalado, no resulta paradójico que ese 90.2% del que hablábamos al principio, se nutra primero de conocimiento respecto del negocio propiamente dicho: ¿de cuánto invertirá? ¿Cuánto ganara? ¿Cuánto podría perder? ¿Quién es su competidor? O hasta ¿Cuánto será su sueldo?[9] Pero sin embargo no se pregunte ¿Con qué impuestos este gravada su actividad? ¿Qué costos laborales implicara? ¿Qué régimen es más conveniente para su actividad? Y por supuesto, ¿Cuáles son las reglas del juego? La historia es por entonces, demás conocida.

Sobre esa realidad, llega entonces a tallar la norma XVI del título preliminar del código tributario. Sobre aquellos que solo pensaron en obtener una ganancia económica e ignoraron todos los demás pasos de lo que significa hacer negocios en el Perú. Es sobre este porcentaje de personas, en donde la administración termina determinando la real naturaleza de su negocio y de los actos en los que estos incurren.  Es aquí donde usualmente el “jarrón de leche” se rompe, donde los sueños se caen sobre el camino y empieza a verse una realidad distinta, la que no quisimos ver al comienzo.  Aquel camino que no  solo nos permite llegar a un fin, sino que nos señalar que para llegar a ese fin, hay que saber llegar. Dado que entre el camino deberá observar, que no solo basta con llevar un sueño, sino hacerlo realidad. Realidad que no solo nos obliga a soñar, sino también a prever. No olvidando que en aquel camino, está la sociedad y dentro de ella la labor de la administración tributaria, quien esta facultada, a inspeccionar, investigar y controlar el cumplimiento de sus obligaciones tributarias, entre ellas la de llevar libros contables, de comprobantes, de principios de causalidad, razonabilidad, de bancarización, de contribuyentes habidos o no, de costos y gastos, de obligación de determinar, de programas de declaración telemática, y seguramente y mientras el sueño vaya creciendo de NIC’s y NIF’s, de reglamentos y tablas de sanciones.
Lo cierto es que el camino de un negocio no solo implica el soñar con la rentabilidad que pudiéramos obtener a raíz de lo que hagamos, sino que implica conocer el camino que deberemos recorrer para llegar a él. Conocer el camino no solo implica andar sobre el sendero marcado, sino conocer cada parte de él, sus desniveles y sus lugares en donde deberemos detenernos a mirar y tomar la mejor decisión sin salirnos de él.
Es imposible decirle en cinco páginas en qué consiste el camino que deberán realizar, para lograr que sus sueños no se desmoronen en una fiscalización. Lo único cierto es que si vamos mirando a cualquier lado, sin pensar que hay normas y reglas que considerar, seguramente tarde o temprano veremos nuestros sueños caer.
Hacer negocios en el Perú, implica más que comprar, vender, arrendar o servir. Implica adecuar esos hechos a lo establecido por la norma. Buscando el camino correcto, que no ponga en peligro los sueños expuestos en nuestra inversión, que no desconozca el derecho de nuestro colaboradores a un seguro de salud o pensión, y que sobre todo no olvide nuestra obligación de colaborar con el bien social. Si usted quiere invertir en el Perú, empiece por conocer el camino –las reglas- y trace su inversión a partir de ella.
 El camino está señalado, solo hay que detenerse a mirarlo.






[1] Una lechera llevaba en la cabeza un cubo de leche recién ordeñada y caminaba hacia su casa soñando despierta. "Como esta leche es muy buena", se decía, "dará mucha nata. Batiré muy bien la nata hasta que se convierta en una mantequilla blanca y sabrosa, que me pagarán muy bien en el mercado. Con el dinero, me compraré un canasto de huevos y, en cuatro días, tendré la granja llena de pollitos, que se pasarán el verano piando en el corral. Cuando empiecen a crecer, los venderé a buen precio, y con el dinero que saque me compraré un vestido nuevo de color verde, con tiras bordadas y un gran lazo en la cintura. Cuando lo vean, todas las chicas del pueblo se morirán de envidia. Me lo pondré el día de la fiesta mayor, y seguro que el hijo del molinero querrá bailar conmigo al verme tan guapa. Pero no voy a decirle que sí de buenas a primeras. Esperaré a que me lo pida varias veces y, al principio, le diré que no con la cabeza. Eso es, le diré que no: "¡así!"La lechera comenzó a menear la cabeza para decir que no, y entonces el cubo de leche cayó al suelo, y la tierra se tiñó de blanco. Así que la lechera se quedó sin nada: sin vestido, sin pollitos, sin huevos, sin mantequilla, sin nata y, sobre todo, sin leche: sin la blanca leche que le había incitado a soñar.
[2] No está probada su existencia como persona real. Diversos autores posteriores sitúan en diferentes lugares su nacimiento y la descripción de su vida es contradictoria. Hasta la época en que vivió también varía según los autores aunque todos ellos coinciden en que vivió alrededor del 600 a. C.  Heráclides Póntico lo menciona como una persona natural de Tracia, nacido esclavo de Jantos y posteriormente liberto de Idmon.
[3] Cifra obtenida del cuadro N° 46 de CONTRIBUYENTES INSCRITOS SEGÚN RÉGIMEN TRIBUTARIO Y CANTIDAD DE AFILIADOS A ESSALUD, 1997-2013 (Miles de contribuyentes). www.sunat.gob.pe 
[4] Las proyecciones y datos aquí señalados, son únicamente con carácter didáctico, por lo que su exactitud escapa de la exactitud y solo se constituyen en proyecciones con carácter analítico.
[5] En adelante Código Tributario.
[6] Código marco de buen gobierno – Confecamaras -AMERICAN ACCOUNTING ASSOCIATION (1973)

·          [7] Auditoría financiera (contable).- La actividad del auditor consiste en revisar la correcta aplicación de los registros contables y operaciones financieras de las empresas.
·          Auditoría administrativa.- Es la revisión sistemática y exhaustiva que se realiza a la actividad administrativa de una empresa, en cuanto a su organización, las relaciones entre sus integrantes y el cumplimiento de las funciones y actividades que regulan sus operaciones.
·          Auditoría operacional.-Es la revisión sistemática y exhaustiva, sistemática y especifica que se realiza a las actividades de una empresa, con el fin de evaluar su existencia, suficiencia, eficacia, eficiencia y el correcto desarrollo de sus operaciones.
·          Auditoría integral.- Es la revisión exhaustiva, sistemática y global que realiza un equipo multidisciplinario de profesionales a todas las actividades y operaciones de una empresa, con el propósito de evaluarla de manera integral, todas sus áreas administrativas.


[8] El último párrafo de la norma IV del Código Tributario  señala: “En los casos en que la Administración Tributaria se encuentra facultada para actuar discrecionalmente optará por la decisión administrativa que considere más conveniente para el interés público, dentro del marco que establece la ley.”  Norma que indudablemente debe analizarse conjuntamente con la norma XVI, que señala que “Para determinar la verdadera naturaleza del hecho imponible, la SUNAT tomará en cuenta los actos, situaciones y relaciones económicas que efectivamente realicen, persigan o establezcan los deudores tributarios.
En caso que se detecten supuestos de elusión de normas tributarias, la Superintendencia Nacional de Aduanas y Administración Tributaria - SUNAT se encuentra facultada para exigir la deuda tributaria o disminuir el importe de los saldos o créditos a favor, pérdidas tributarias, créditos por tributos o eliminar la ventaja tributaria, sin perjuicio de la restitución de los montos que hubieran sido devueltos indebidamente”.

[9] Incluso este conocimiento, es realizado de manera empírico, teniendo como mejor ejemplo aquella fabula de Esopo, donde una mujer se dirigía al mercado con un cántaro de leche.

miércoles, 19 de marzo de 2014

CARTAS A PIÉROLA (SOBRE LA OCUPACIÓN CHILENA DE LIMA.

CARTAS A PIÉROLASOBRE LA OCUPACIÓN CHILENA DE LIMA.


Extraordinario libro llevado a manos de todo apasionado de la Guerra del Pacifico, por  el excelente editor salvadoreño, Carlos Milla Batres[1]. Libro que vio la luz en una primera edición de 1964, y secundada por  la edición del año 1979[2]. Año en el que el Perú recordara, con profundo dolor y aún con la ilusión de resarcir el nombre del país, el centenario de aquellos lamentables días para la historia del Perú Republicano.

En este pequeño libro, prologado por otra gran hombre de la historia peruana, don Rubén Vargas Ugarte. Encontraremos el registro epistolar de las cartas que dirigiera el célebre y recordado hombre de las letras peruanas, Don Ricardo Palma Carrillo[3] .Aquellas cartas, que fueran donadas por los herederos de Piérola al célebre historiador Rubén Vargas Ugarte[4], contienen las continuas y expresivas comunicaciones que dirigiera el “bibliotecario Mendigo” al califa[5], durante la ocupación de Lima por el ejército Chileno hasta el tiempo en que le tocara reconstruir la Biblioteca Nacional, durante el periodo post-guerra. Estas que en total, suman   43 epístolas no solo  muestran a un enfurecido y decepcionado Ricardo Palma, tras los atroces actos que veía sufrir a su adorada ciudad de Lima, sino también, rebela el ímpetu con el que el escritor alienta e incentiva al califa para tomar venganza respecto del ejército invasor y su ilusión de ver al Perú obtener la victoria que la había sido ajena.
Aquellas, a veces largas y otras breves cartas, dirigidas por el escritor Ricardo Palma  permiten al lector, trasladarse por un momento a aquellos penosos días de ocupación limeña. Dado que a través de ellas, no solo Palma narra lo sucedido dentro de la ciudad de Lima, sino que además servían como el bien lo dice, como reporte de los principales hechos acaecidos en la ciudad de Lima, durante aquellos días. Estas, no solo contienen  la descripción  detallada de los vejámenes que sufrían los peruanos a manos de los embriagados, de licor y poder, soldados chilenos; sino que además contienen la síntesis de los últimos acontecimientos políticos que se presentaban en la ciudad de Lima. Abarcaba entre sus temas, el del gobierno de la Magdalena presidido por don Francisco García Calderón, las acciones que el “brujo de los andes” sostenía en la sierra peruana, de la necesidad de que Piérola apoyara la subsistencia de el diario “El canal[6]” que desde Panamá apoyaba la necesidad de la defensa del Perú y más.
Sin embargo, aquellas cartas no solo proporcionan datos interesantes de aquel momento de la historia del Perú; sino que además, permite conocer otro lado desconocido del escritor peruano. Aquel que presenta a don Ricardo Palma, como un hombre dolido en lo más profundo de su ser, por el estado en que se encuentra su amada patria; por la actitud cobarde que el encuentra en los habitantes de este país, al no levantarse en armas contra el ejército invasor y preferir ocultarse en sus casas. Muestra también en efecto, a un Ricardo Palma deseoso de unirse a la guerra al lado del que en todo momento, muestra señas de considerar como  el hombre que el Perú necesita para voltear la página de tan doloroso momento, Piérola. Por medio de estas cartas, don Ricardo Palma manifiesta en todo momento el deseo de ser partícipe de la esperanza de vengar al Perú contra el ejército invasor, pero también evidencia que hay algo que lo detuvo en todo momento y es el hecho de poder dejar a su familia en un estado económico que le permita sobrevivir sin él, en aquellos terribles días. Ni uno ni lo otro se presentó en aquel momento.
A lo largo de estas cartas, Palma se muestra no solo apasionado por la necesidad de venganza, sino también muestra  al  hombre de política, decidido a intervenir en ella si la patria lo demanda  y si Piérola lo concede.
Veremos además, no solo a aquel Palma que arriesgo su vida en cada una de las cartas que envía al califa; sino también a un Palma que al inicio muestra todas sus esperanzas en Piérola y que poco a poco va decepcionándose de aquel hombre que consideraba debía dirigir al Perú en tan inefables momentos. Mientras sus cartas van avanzando en el tiempo, va avanzando también su decepción por el silencio que tras ellas llegaba. Cada pedido y consejo que este daba a Piérola, parecían no tener eco en la mente del “califa” y cada día palma parece tener menos esperanza de un futuro favorable para el Perú.
Aquellas epístolas, transformadas en un libro importantísimo para el estudio de la historia del Perú; no solo contienen material valioso para el estudioso peruano, sino que muestran además el sentir de los peruanos en aquellos días. Días oscuros, que personificados por Palma, desde el encierro de su propio hogar. Nos traslada por un momento, al dolor e impotencia, que aquel capítulo de la historia marco y seguirá marcando en cada uno de los peruanos.
Es en definitiva, esta edición un regalo para el lector y un aporte importantísimo para la historia de nuestro país. Pues no solo contiene datos importantes de la guerra, sino que además muestra en sus cartas finales, el trabajo que implico para palma la reconstrucción de la Biblioteca Nacional; y, más que ello, la admiración que Palma sentía por Piérola. Dado que, a pesar de perder toda esperanza sobre Piérola tras su partida a Francia  al declararse la costosa paz, entre Perú y chile. Palma vuelve a retomar su esperanza en Piérola, acompañándolo en su actividad como presidente del Perú en los años posteriores de la guerra.
Sera seguramente para muchos, difícil ver a Piérola como el hombre que salvaría al Perú. Dado que la historia actual, muestra lo terrible y pernicioso que demostró ser este hombre para con la patria. Sin embargo, el respeto que merece para con nosotros el nombre de don Ricardo Palma, hace que no nos permitamos siquiera cambiar algo que Palma dejo grabado entre sus Cartas.
Espero sinceramente, poder aportar este libro a todos ustedes. Será una tarea difícil, pero que pretendo asumir día con día.
Fénix.






[1] Nacido en el salvador, abandono la carrera de diplomático y su vocación literaria para editar libros. Falleció en el año 2004 y a él debemos agradecer que aún podamos encontrar libros de excelente calidad y aporte para la historia del Perú. En especial la Guerra del Pacifico. Seguramente si este país hubiera visto nacer dos o tres más hombres de la altura y desprendimiento de Milla Batres, hoy la investigación sobre la historia peruana estaría al alcance de todos. Sera entonces este hombre tan peruano como cualquiera.
[2] Libro que pudimos adquirir, no porque nuestras librerías de hoy, estén repletas de estos; sino gracias a aquellos vendedores de libros usados, que si bien no realizan una actividad legal en el país (me refiero al hecho que los venden en lo que se llamaría un mercado informal) no se podría acceder siquiera a uno de ellos.
[3] Segundo apellido obviado de la memoria de los hombres.
[4] Refiere don Carlos Millas Batres, en sus notas de edición que este archivo epistolar fue ofrecido a otros historiadores peruanos, sin que exista en estos, el ánimo de asumir la tarea de darlas a conocer al mundo.
[5] Como llamaban a Piérola. Hombre del que hay mucho por decir, algunos como el suscrito lo enmarcan dentro de lo que se llamaría el peor personaje de la historia peruana y otros lo resaltan, como el padre de la democracia en el Perú. La historia aún no ha terminado de dilucidar todo sobre este hombre, Sin embargo su nombre en la guerra del pacifico será siempre sinónimo de traición y desgracia.
[6] Ricardo Palma reclama y expone en todo momento la importancia de que el país cuente con un diario o siquiera pasquín, que aliente en todo momento el deseo de resarcimiento del pueblo peruano. Llevando entre sus páginas, la esperanza  a los hombres peruanos del sueño de victoria y  venganza sobre el ejército invasor. Reclamo que evidentemente era de importancia, pero que Piérola no supo manejar y mucho menos apoyar.

jueves, 15 de noviembre de 2012

Frases suelta, simplemente frases...



"Nada es completo en su integridad, ninguna felicidad es verdadera, el amor a veces falla, la vida a veces muere. El dolor se lleva en el alma y no en la carne, aquella duele más que cualquier otra y las heridas no siempre cierran a pesar de parecerlo."

"Las decisiones son difíciles pero más difícil es poder mantenerlas, es extraño darle la espalda a tu frente y es doloroso saber que te engañas."

"Reír es imperfecto, cuando realmente solo necesitas estar triste; mantenerte despierto duele cuando solo quisieras estar dormido."

"Lamento cada palabra que te dije, pero lamento mas entender que fueron ciertas."

"Lloro lagrimas secas, pues aquellas que mojan las mejillas se secan con un paño, mientras aquellas que mojan el alma, solo se secan con el tiempo."

"He pecado contra ti muchas veces; he levantado mi voz seguramente y he dicho cosas que no son ciertas, sin embargo nunca hice ni haré nada en tu contra."

"El amor es extraño cuando piensas que se trata de solo dar, a veces también es necesario saber que recibirás algo a cambio de ello."

"Fui fiel en la riqueza y la pobreza, me apena saber que solo lo fuiste en la pobreza."

"El amor más puro es aquel que cierra sus ojos y da todo a cambio de nada, el amor perfecto es aquel que te mira a los ojos y confía en lo que haces, el amor fiel es aquel que a pesar que sabe que puedes equivocarte, te alienta hacia adelante."

mas fenix que nunca...

jueves, 14 de junio de 2012

El pacto se rompió y el pequeño colibrí andino.


El pacto se rompió y el pequeño colibrí andino.

Se presento en aquella noche fría, penetro el mundo que creía impenetrable. Encontró su reino, creado bajo el alejado recuerdo.  Era, sin duda un mensajero ancestral, investido  de gran tarea y convertido en un pequeño picaflor andino.
Sus alas agotadas denotaban un largo  viaje por el tiempo, su cabecita era  de tres colores y su cara roja como la arcilla de invierno, su pequeño cuerpo blanco con bordes cobrizos señalaba su insigne adultez. Aquel peculiar e imperceptible sonido que lo acompañaba, despertó entonces la primera sospecha de aquella inesperada visita.
Se detuvo entonces el extraño y entrañable mensajero, observo a su alrededor y encontró todo aquello que alguna vez creyó perdido, reconoció entonces que aquel a quien venía a buscar era el destinatario de su mensaje. Dejo de observar todo a su alrededor y fijo entonces sus negros ojos ante él y empezó a contarle entonces la razón de su presencia.
El gran transformador “Pacha Kutiy Inqa Yupanki” me ha enviado, desea volver a hablar contigo. Dice que ha llegado la hora de “romper el pacto” y de permitirte volver a su imperio; en lo alto de las montañas. Sabe que tu mundo y el suyo han  cambiado. Que,  los ríos inundados por lágrimas lluviosas, se han secado; y, que ya no hay riesgo para ti  en el. Romperá entonces, el viejo pacto  y regresaras a los andes. Deberás, sin embargo, dejar para siempre aquella forma animal, a la que fuiste condenado; aquel ser quedara por siempre guardado   y tomaras esta vez, la gracia  de sus hijos amados.  
Waxcha-“khuyax” [1] (Amador de los pobres, misericordioso) será tu nuevo nombre, entre los runas[2]. Mi dios Pacha Kutiy,  tiene un nuevo plan para ti, caminaras en su mundo, compartirás el quichua, pero jamás deberás regresar hacia atrás, pues corres el peligro de chocar con tu alma y caer en  mantsakay[3].  Tomaras tus dones y compartirás nuevamente tu magia con el capuli, las rosas, los ríos, los Apus y  podrás moverte entre el mundo de los aya[4] .
Deberás partir pronto, pues han pasado tres largos años desde aquel día. Pacha Kutiy te estará esperando en su  montaña más joven “Huayna Picchu”. Largo y peligroso será el camino, recorrerás sus tierras entre sus grandes murallas de piedra, oirás a lo lejos al  “rio griton” y ensordecerás mientras te acerques, retaras los pasos de viejos generales incas y retaras a la muerte que tanto camino ha ganado a  lo largo de los años.
Caminaras y andarás entonces entre peligrosos gigantes de piedra verde,  que esconderán a tus ojos la majestuosidad de su mundo, hasta que logres superar  los tres mundos que te llevaran a su fin o al de los tuyos.
Descenderás  primero hasta  el Uku Pacha (mundo de abajo o mundo de los muertos) y aprenderás de ellos el conocimiento guardado por siglos para ti, caminaras entre los hombres por la Kay Pacha (mundo del presente y de aquí) y si lo logras entonces  encontraras por fin el camino  final al cruzar “el  puente hecho de pelo” y ahí te mostrara ante tus ojos  el Hanan Pacha (mundo de arriba, celestial o supraterrenal) donde te estarán esperando  los dioses  Viracocha, Inti, Mama Quilla, Pachacamac, Mama Cocha y aquellos que alguna vez te llamaron, en el silencio que aguardo,  tu triste partida.
Aquel mensajero habia terminado entonces la encomienda de tan largo viaje, al narrar entre sombras y en forma de trinos  aquel tan inesperado nuevo pacto. Se disponía entonces  a partir  aquel jilguero andino, sin detenerse a mirar por última vez, al que había sido ungido.
Aquel hombre, guardo silencio; durante largos minutos, sus grandes ojos empequeñecidos reflejaban el pedido, de que no partiera aún. Su garganta parecía seca y sus labios quedaron sellados intempestivamente.  Solo su frágil posición hacía sospechar, que se encontraba realmente meditando lo oído. Pedía entonces en aquel silencio, un tiempo; un  momento para responder el llamado y saber si en verdad  quería romper el pacto y abandonar para siempre el mundo que había creado lejos del banquete de recuerdos muertos.
Espero entonces, mientras ello, recordó en un antiguo trino aquellos años pasados. Revivió con su canto, nostalgias muertas  y perdidas. Incrusto  dolor ajeno entre sonrisas lejanas agridulces para el alma. El canto se asemejaba a un viejo huayno que narra viejas guerras del alma que enfrentaron torturas, silencio y soledad. Miro entonces al que tenía al frente y  en su rostro hayo dos sentimientos contrapuestos que intrigaban cada vez más su esencia. Comprendió entonces al mirar sus ojos que  uno vivía una tristeza acumulada en el tiempo y otro se aferraba a una alegría de saber que  terminaría lo que algún día había empezado.
Partió sin respuesta entonces, pues el tiempo se había acabado, sin embargo en  silencio le repetía: atrás de las montañas del vilcabamba hay un gran secreto para ti, ve y descúbrelo, ve y descúbrelo, descúbrelo, (…)  
 
 El fénix, renacido de sus cenizas...


[1] Probablemente el origen de mi apellido khuyax – CUYA- misericordioso
[2] Hombre en quechua
[3] susto
[4] Muertos.

lunes, 9 de enero de 2012

¿Pregunto?



A veces, cuando no tengo mucho en que pensar y en que escribir, busco en mis recuerdos y recurro a viejas cartas que escribí en el tiempo. Esta es una de aquellas, una que quedo en el baúl de los recuerdos pero que decidí quedara para la historia de mi vida. Aquella que leerán mis hijos y mis nietos. Espero entonces pueda alguien disfrutarla, pero de no ser así, solo espero quede por siempre entre los recuerdos que se olvidaran en este mundo repleto de historias.

12-08-2010

Esta noche, después de mucho, he vuelto a recaer otra vez en ti (…) Una vez más te has hecho de mi vida y la haz envuelto otra vez en tu recuerdo. Por suerte se que este recaída es una más, al igual que siempre.
 Me pregunto ¿si a ti te pasara lo  mismo que a mí?  Si también a veces cuando el día acaba y vuelves a casa (…) ¿suspiraras pensando en mi nombre? ¿o si quizás, esbozas una sonrisa recordando los buenos tiempos que pasamos?
 Me pregunto ¿qué será de ti? ¿Si estarás al igual que yo buscando lo que no comprendes o simplemente no quieres comprender?¿si encontraste consuelo en los brazos equivocados? ¿Si aún  guardas suspiros en mi nombre? ¿Si piensas un instante en volver a verme? ¿Si sueñas conmigo o si simplemente creerás encontrarme en alguna calle de tu camino?
Me pregunto ¿si te pasara lo mismo que a mí?

Me pregunto ¿si sientes ganas de volver a oírme? ¿De sentir mí aliento? ¿De saber como estoy? ¿Si quieres verme? ¿Si te preguntas cuando llegara aquel día?¿si vives resignada a no volver a verme nunca más? ¿o si simplemente ya me olvidaste?

Me pregunto: ¿si te preguntas cómo se hace para olvidar? ¿Cómo hacer para no pensar más en mí? ¿Si aún recuerdas nuestra primera cita? ¿Si aún tienes mi cajita con aquel dibujo? ¿si acaso tienes las mismas ganas locas de tomar el teléfono y decir mi nombre?

 Me pregunto ¿si te sentaras a esperar mi regreso? ¿Si entraras a tu correo esperando una carta mía? ¿Si miras las estrellas y buscas  mi rostro en ellas? ¿si te pasas contándole a todo el mundo lo triste de nuestra historia, de la nostalgia que se siente al recordarla y de las ganas que tienes de volver atrás?

Me pregunto ¿si te preguntas, por qué nos conocimos y por qué nos separamos? ¿Si preguntas por mi o si le preguntas al viento por mi? ¿si has tenido noches como esta, en donde te preguntas una y otra vez lo mismo?

Me pregunto ¿si resignaste tu amor? ¿Si perdiste la esperanza? ¿si aún le pides a dios que vuelva?  ¿Si aún rezas por mí? ¿si te acordaras de aquellos viajes tan lindos que hicimos? ¿Si añoras aquellos días? ¿ si aún disfrutas de mirar el mar? ¿Si buscas nuestra historia entre miles de canciones? ¿si  tendrás las cosas que te regale? ¿si  tendrás detalles de lo nuestro?  ¿Si aun te duele la distancia? ¿si leerás esta carta o si te interesara leerla? ¿Si sentirás algo cuando la recibas? ¿Si aún quieres saber algo de mí?

Me pregunto ¿qué paso? ¿Por qué las cosas tuvieron que terminar así? ¿Si es posible cambiar todo esto por algo mejor? ¿si pensaras que puedes volver a empezar? ¿o si quizás ya empezaste?

Me pregunto, sobre todo,  ¿cuándo hallare una respuesta final? ¿si un día me resignare a tu despedida, a tus respuestas, a tu indiferencia? ¿Si imaginas que me olvide de ti? ¿Si ya volé del nido? ¿Si seré feliz? ¿cuánto tiempo pasara para que te vuelvas a enamorar? ¿Si existe alguna posibilidad? ¿si acaso aún hablas cuando duermes? ¿Cómo terminara esta historia? ¿Si tendrá un final feliz? ¿Si estaremos los dos en aquel final?
Me pregunto ¿cuándo acabaran estas preguntas? y, finalmente me pregunto ¿si tú también te  preguntas tantas cosas como yo?

el fenix


P.D. LAS IMÁGENES FUERON EXTRAÍDAS DE INTERNET Y LOS DERECHOS PERTENECEN A SUS AUTORES

miércoles, 28 de diciembre de 2011

La casa de pepino no es donde vive rapunzel (...)


La casa es chica, pero muy grande para mí. Quizás solo debería vivir en una caja de zapatos, después de todo periquito el bandolero (el de los cuentos) se quedo con ellos.  En donde no encuentre espacio para aburrirme, en donde lo único que pueda hacer es guardarme, cerrar los ojos, apagar la mente y esperar que un  nuevo día empiece. Tendría que ser una cajita de madera, no me la imagino de cartón, ¿pero es que acaso no se hacen cajas  de madera? Creo que sí, les llaman zapateras. ¿Pero cabré en una? No lo creo, soy muy grande para una. ¿Y si me doblo? Naaaa. ¿Y entonces? ¡Ya se! Construiré una caja mas grande, quizás la de los zapatos de un gigante. Aquel que se convirtió en montaña, tras haber intentando robar una princesa, con la única esperanza de verse reflejado en sus ojos (...) aunque sea por una vez. ¡Lástima! Pues como siempre el cuento termina con el bacán y  valiente caballero, quien destruye los sueños del pobre gigante. Que perdió al nacer en un mundo de pequeños sin mujeres para él. Pero bueno al fin y al  cabo termino convertido en la montaña de un viejo y perdido pueblo. ¿No creo que le importe, que me quede con la caja de sus zapatos? después de todo (…) para que le servirían ahora.
Y si en lugar de eso, dejo en paz al pobre gigante. Después de todo le quitaron sus sueños y todavía le quiero quitar su cajita de zapatos. Mejor abandono todo, dejo una carta bajo la puerta, tomo mi mochila, dos trapos para cambiarme y me voy a recorrer el mundo. Viviría de la caridad de la gente, me sentaría en un bar y conversaría con quien pase. Les preguntaría ¿que cuenta? De seguro me contarían mil y unas cosas. Dejaría mi televisor plasma y me olvidaría de las cientos de películas, que reemplazan la compañía que no tengo. Si al final, muchas de ellas solo me aburrieron y otras me hicieron pensar que no estoy hecho para ser parte de una de ellas. Acaso no siento que odio las comedias románticas, donde todo es un enredo (se engañan, se separan, se odian) como es la vida y después al final de todo esos líos (…) siempre terminan con un final en donde  todos se chapan a jennifer Aniston menos yo.
Entonces tomare mi mochila y me iré a buscar el mundo, quizás me una al circo, después de todo ¿que tan difícil puede ser dar de comer a los elefantes? ¿Pero si me come el león? No, mejor no.
Pero entonces, debe haber alguna forma de no seguir aburriéndome. ¿Y si secuestro a rapunzel? y la obligo a vivir conmigo. Después de todo, que tanta diferencia puede haber entre vivir en su torre y vivir conmigo. Así la tendría siempre al llegar a casa (…) jugaría con su largo cabello. Podría demorarme días enteros ayudándola a contar sus cabellos y cuando hubiera terminado, empezaríamos el recuento. Pero claro, solo contaríamos su cabello,  hasta poder dejar de lado el romanticismo y podamos  hacer pequeñas rapunzeles. ¿Pero donde vivirá rapunzel? Acaso solo basta con buscar en facebook, encontrar su inbox y decirle: disculpe princesa, acaso quisiera cambiar su lejana torre por mi pequeña casa.


Bueno que se hace, pepino se quedo con los zapatos, Jennifer Aniston se chapa a todos, menos a mi (...) y Rapunzel…¡ahh! ¿donde vivirá?

Bueno…que más se hace tendré que volver a la realidad, entrar al facebook y preguntarle a la vieja de mierda ¿qué me pasara…? Esa vieja ya sé lo que me dirá: Juan Carlos, deje de andar pensando huevadas  y búsquese una mujer de verdad.